Oficina Rascacielos

Me encuentro en el emblemático edificio Curbera, más conocido como “El Rascacielos” estudiando las opciones que me ofrece un gran espacio diáfano de 90m.

Las posibilidades son infinitas pero los nuevos inquilinos me piden tres despacho, una sala de juntas, un archivo y una recepción. Mi cabeza empieza a dar vueltas y empiezo con  los primeros bocetos.

Replanteando el espacio…

Tras volver a reunirme con ellos hacemos el replanteo de los espacios “in situ”.

Esto permite a mis nuevos clientes poder imaginarse trabajando cada uno en su despacho.

Tengo un mes de plazo para la ejecución de toda la reforma, por lo que escogeré el pladur como material divisorio de los paramentos verticales, por su facilidad de montaje y su escaso expesor.

La instalación de electricidad también será nueva y se adapará a las necesidades de los nuevos espacios.

Solo nos quedará la pintura, escogí  un gris perla que hará contraste con el suelo que será de losetas vinílicas autoadhesivas, imitando roble rústico.

Su intalación es extremadamente sencilla, así que yo misma la haré mientras reviso que el resto de la intalación siga su curso.

Así quedó con la reforma

Así era antes